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El conocimiento inútil.

“Cada minuto el hombre contemporáneo tiene una imagen del mundo y de su sociedad en el mundo. Actúa y reacciona en función de esa imagen. No cesa de transformarla o de confirmarla. Cuanto más falsa es, más peligrosas son sus acciones y sus reacciones tanto para él como para los demás.” Jean-François Revel El conocimiento inútil

Escribir es vivir.

“Y reducir el tiempo a dinero, es reducir la vida a dinero. Equivale a decir ‘ lo que no da dinero, lo que no vale dinero, no importa, no es vida’ , lo cual es un reduccionismo economicista absolutamente aberrante; es confundir una economía de mercado con una sociedad de mercado. Vivimos en una sociedad que da valor a lo que tiene precio en el mercado y no valora lo que no lo tiene”. José Luis Sampedro Escribir es vivir.

El monje que vendió su Ferrari.

"No caigas en el hábito de medir tu propia valía en función de la valía de los demás. Cada segundo que inviertes pensando en los sueños de otro, te estás apartando de los tuyos”. Robin Sharma El monje que vendió su Ferrari.

Las benévolas.

“Mire, desde mi punto de vista hay tres comportamientos posibles ante esta vida absurda. Primero, el de las masas, hoy polloi , que sencillamente, se niegan a ver que la vida es una guasa. No se burlan de ella, sino que trabajan, acopian, mastican, defecan, fornican, se reproducen, envejecen y mueren como bueyes uncidos al arado, de la misma forma necia en que vivieron. Así es la inmensa mayoría. Luego están los … que saben que la vida es una guasa y tienen valor para burlarse de ella… Y, luego, están, y si mi diagnóstico es correcto… los que saben que la vida es una guasa, pero sufren”. Jonathan Littell Las benévolas

Los miserables.

“Aniquilar la miseria, sí; aniquilar el sufrimiento, no. El dolor, lo creemos profundamente, es la ley terrestre… Sufrir es el fondo del hombre, fondo desconocido. Mientras la mirada de una mujer pueda ser un trastorno,…, mientras el máximo poder no pueda hacer que se amen un emperador y una pastora, mientras baste una sonrisa otorgada o negada para encender el toro de Falaris en un alma humana, mientras se pueda ser feo, estúpido, deforme, envidioso, celoso, desigual en inteligencia, o en juventud, o en belleza, desdeñado, rechazado, mediocre, el hombre será terrible. […] ¡Mientras se ame, mientras haya en el hombre deseo, apetito, ambición, aspiración, habrá gemidos y dolor!... ¿Qué podemos hacer?... Siendo la pasión el destino, la paciencia es la virtud." Víctor Hugo Los miserables